Nadia nació con una capa cubriendo su piel parecida a la de un reptil, ante el asombro de médicos y padres. Esta sonriente niña mallorquina tiene ahora 3 años y sufre tricotiodistrofia, una rara dolencia que consiste en la escasez de azufre en el pelo y de la que hay unos 20 casos reportados en el mundo.

Esta enfermedad genética le provoca múltiples problemas en su desarrollo. Aparte de un pelo quebradizo y heridas en la piel, le cuesta andar, hablar, dormir y es hipersensible a la luz, además de ponerse enferma muy a menudo.

La historia de los padres de Nadia, Margarita Garau y Fernando Blanco, es parecida a la de otros muchos con hijos con enfermedades raras: un continuo ir y venir de médicos y hospitales, hasta el punto de que la niña se asusta cada vez que ve una bata blanca.


Nadia